Publicado en (Economía) por SyC el Diciembre-23-2009

 

 

 

El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece. Jacinto Benavente

Al manifestarnos en esta dimensión con la forma que  se nos dio, debemos saber aprovechar el tiempo de vida concedido al máximo y dar paso a que el potencial del amor que todos poseemos, se manifieste intensamente y genere  las transformaciones requeridas para crecer y saber aprovechar la oportunidad que se nos ha legado. No obstante, lo importante es saberlo compartir con aquellos seres con quienes nos hemos identificado, a quienes hemos seleccionado para que nos acompañen mientras permanecemos en esta dimensión

Se ha escrito que la transformación no es para el futuro; jamás puede serlo. Sólo puede ser ahora, de instante en instante. La transformación es algo muy sencillo: ver lo falso como falso y lo verdadero como verdadero. Ver también la verdad en lo falso, y ver lo falso en aquello que ha sido aceptado como la verdad.

Cuando vemos muy claramente que algo es la verdad, esa verdad es liberadora. Cuando vemos que algo es falso, eso desaparece. Cuando por ejemplo vemos que la división de la humanidad en clases, religiones, países… es falsa, que engendra conflictos, sufrimiento y división entre las personas, cuando vemos todo eso, esa misma realidad de verlo resulta liberadora. La percepción de esa misma realidad es la que transforma. Y como estamos rodeados de tantas cosas falsas, el percibir de instante en instante esta falsedad es lo que transforma. La verdad no se acumula; se da de instante en instante. Lo que se acumula, lo acumulado es el recuerdo, la memoria, y mediante la memoria jamás podremos hallar la verdad.

La memoria pertenece al tiempo, el tiempo es el pasado, el presente y el futuro. El tiempo es continuidad, jamás puede descubrir aquello que es eterno. La eternidad no es la continuidad. Lo que continúa no es lo eterno. La eternidad está en el instante. La eternidad está en el ahora y el ahora no es reflejo del pasado.

La mente está deseosa de una transformación futura, busca la transformación como un objetivo final: jamás podrá hallar la verdad, pues la verdad es algo que surge de instante en instante y debe descubrirse cada vez de nuevo, y sin duda, no puede haber descubrimiento alguno por medio de la acumulación.

Para descubrir lo nuevo, la vida, lo eterno, y de instante en instante, se requiere una percepción extraordinariamente alerta, una mente que no busque resultados, una mente que no trate de llegar a ser algo. Una mente que se esfuerza por llegar a ser algo no podrá nunca conocer la plena bienaventuranza de la satisfacción; no de la satisfacción petulante ni de la satisfacción que produce el logro de un resultado, sino la satisfacción que se produce cuando la mente ve la verdad de lo que es y lo falso en lo que es.

La percepción de esta verdad es de instante en instante, y esta percepción se detiene al hablar de este instante.

La transformación no es una finalidad ni un resultado. Cuando deseamos vernos transformados, seguimos pensando en términos de devenir, de tiempo, de finalidad y resultado. Y así no conocemos el verdadero “estado de ser”, donde existe la verdadera dicha que no pertenece al tiempo.

Este estado atemporal del ser puede producirse tan sólo cuando existe una gran insatisfacción; no la insatisfacción que ha hallado un vía de escape, sino la insatisfacción que no tiene salida ni escapatoria y que no busca la satisfacción.

Sólo entonces, en ese estado de profunda insatisfacción, puede surgir la realidad. Esta realidad ni se compra ni se vende ni se repite, no puede ser captada en Internet ni en lo libros. Tiene que ser captada de instante en instante, en la sonrisa, en la lágrima, bajo la hoja muerta, en el pensamiento errabundo, en la plenitud del amor.

Se nos agrega que en donde hay amor, hay transformación. Sin amor la revolución carece de sentido, pues entonces es mera destrucción, desintegración, es un sufrimiento que va creciendo cada vez más. Donde hay amor hay revolución, porque el amor es transformación de instante en instante.

 Definitivamente, debemos procurar estar atento en nuestras acciones, interrelaciones, comportamiento, conducta y propiciar los cambios necesarios requeridos para transformar nuestras debilidades en fortalezas.

Conllevar nuestras acciones a que se manifiesten adecuadamente en pro de dar paso a las transformaciones requeridas que nos permitan crecer idóneamente.

Para lograr que las transformaciones sean una realidad, el ser cuenta con el potencial del amor que con su alquimia ,identificación y saberlo usar conlleva a que se manifiesten y que nos ayudan a crecer ,  alcanzar, la felicidad, armonía, serenidad permitiéndonos disfrutar la vida mientras permanecemos en ella.

Considere que el amor, como lo comenta wikipedia, señala que el amor (del latín, amor, -ōris) es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (científico, filosófico, religioso, artístico). Habitualmente se interpreta como un sentimiento, relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes. Con frecuencia el término se asocia con el amor romántico. Su diversidad de usos y significados, combinada con la complejidad del sentimiento implicado en cada caso, hace que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente. Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles. Con todo, el amor interpersonal se considera sano o «verdadero» cuando es constructivo para la personalidad, para lo cual es indispensable tener una buena autoestima.

 


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