
Si el minuto implacable puedes avalorar con sesenta segundos de avance en tu jornada, tuyo es el mundo y todo lo que en el mundo existe, y, más aún, serás todo un hombre, ¡hijo mío! Rudyard Kipling
En la medida que nos hemos identificado con lo relevante que es el ser integro, respetarnos y respetar a los demàs, estar plenamente identificado con nuestros valores, moral, honestidad,ètica, incrementando el crecimiento personal al que estimo obligado,crecikmiento, que nos corresponde a cada uno realizarlo, dentro del lapso de tiempo que se nos ha dado de vida,sin duda alguna, los resultados seràn favorables.
Desafortunadamente,no todos se proponen en cultivar la integridad, no han determinado su alcance, lo que ello involucra.
Kerby Anderson nos indica sobre ella, que la palabra integridad viene de la misma raíz latina que entero, y sugiere la totalidad de la persona. Así como hablaríamos de un número entero, también podemos hablar de una persona entera, no dividida. Una persona de integridad vive correctamente, no está dividida, ni es una persona diferente en circunstancias diferentes. Una persona de integridad es la misma persona en privado que lo que es en público.
La Integridad, como cualidad personal, se refiere a la total o amplia gama de actitudes poseídas.
Una persona íntegra es aquella que no se queda en una sola actividad, sino que se mueve por las distintas áreas del conocimiento.Una persona integra es aquella que siempre hace lo correcto.
Wikipedia nos recuerda, que Desde el punto de vista ético, sería la manera de manejarse coherentemente con los valores personales y compartidos con la comunidad a la que se pertenece.
“…El valor que nos damos. Es nuestra capacidad para hacer y cumplir compromisos con nosotros mismos, para hacer lo que decimos..Su disciplina proviene de su interior; es una función de su voluntad independiente. Usted es un discípulo, un seguidor de sus arraigados y propios valores, así como fuente de los mismos, y usted tiene la voluntad, la integridad para subordinar a esos valores sus sentimientos, sus impulsos y su estado de ánimo” (Stephen Covey “los siete hábitos de las personas eficaces”)
Por su parteproyectopv.org nos indica, que integridad es vida en concordancia con nuestro estado de conciencia más elevado. La integridad personal requiere valor.
En una sociedad donde se pierden los valores y crece la desconfianza, la integridad es un desafío impresionante en los negocios, la familia, el estado y la Sociedad en general.
La palabra “integridad” implica rectitud, bondad, honradez, intachabilidad; alguien en quien se puede confiar; sin mezcla extraña; lo que dice significa eso: lo que dijo; cuando hace una promesa tiene la intención de cumplirla.
Continuamente creamos nuestra realidad a través de las elecciones que hacemos, momento a momento -creando y manteniendo la armonía al seguir nuestra conciencia y actuar por el bien más elevado.
Estamos siendo valientes cuando vivimos de acuerdo a nuestra conciencia cuando sería fácil esconder de los otros que no estamos siguiendo nuestra conciencia. Es más cómodo deslizarse hacia abajo por la colina de la vida, manteniendo o divagando en nuestro estado de conciencia actual, que seguir las escaladas algunas veces duras del camino de lo que sabemos es correcto.
Liliana Cristiano nos comenta, que consideremos que para relacionarnos en todos los ámbitos de nuestra vida, La integridad es un principio fundamental, ser íntegro, “decir la verdad”, hacer lo que se dice que se hará, cumplir la palabra dada, ser responsables y honestos con lo que decimos que haremos, decir la verdad en toda situación o circunstancia, cualquiera que sea. Sin embargo, si no somos íntegros con nosotros mismos, si no somos claros, responsables y honestos primero con nosotros mismos, no podremos serlo con los demás.
Por las más diversas y hasta creativas razones y justificaciones, se aprende a mentir, a incumplir las promesas y los compromisos adquiridos, a no respetar los acuerdos, a no ser fieles a lo que hemos dicho, a ser ligeros con lo que decimos, hasta el punto de olvidar que lo dijimos, o modificarlo autocráticamente en el camino, todo lo cual denota irresponsabilidad y falta de integridad. Si queremos vivir con integridad, necesitamos ser más serios y exigentes con nuestra palabra y con la de los demás, prestar más atención a lo que decimos, confirmar si realmente se corresponde con lo que haremos, para luego asumir el compromiso de cumplirlo, de otro modo, perderemos credibilidad y confiabilidad ante nosotros mismos, y ante los demás. El incumplimiento de la palabra es un acto de violencia, la desconsideración, la deshonestidad, no hacer lo que se dice, la impuntualidad, incumplir los acuerdos, son actos hostiles, que resultan una burla y una falta de respeto hacia los demás, que comprometen nuestra seriedad e integridad personal, y además fomentan el conflicto y la discordia.
No hay que olvidar, se nos indica, que al vivir con integridad personal los demás se dan cuenta que pueden confiar en nosotros -nos convertimos en un amigo digno de confianza- un valor para nuestra familia del mundo.
Cuando integramos personalmente nuestra conciencia más elevada en nuestra vida diaria, en nuestras acciones cotidianas, tenemos mayor capacidad para disfrutar la felicidad y la armonía.