
Mi arma mayor es la plegaria muda. Mahatma Gandhi
En la medida que se han venido desarrollándose los países, mucho de ellos, se han ido armando, comprando todo tipo de arma letal para su defensa, beneficiando económicamente a los países fabricantes a obtener grandes divisas en la venta del material de guerra, generándole grandes ganancias que le han favorecido en su economía, y además, haciendo que los países compradores, muchos de ellos se vuelvan dependientes en la adquisición de estos productos o al intercambio con otros que les beneficie.
Al respecto del alcance, repercusiones que genera este tipo de negocios, nos aporta pepoladas.over-blog.es, que los Estados Unidos y la Unión Soviética crearon el principal suministro de armamento bélico del mundo, al proporcionarlo “generosamente” a diversos bandos en guerra para influirlos en sus juegos geopolíticos.
Tras el fin de la guerra fría, las armas quedaron en manos de exportaciones semilegales desde países productores como Francia, Reino Unido, China República checa, España o Israel.
Lo decisivo en este negocio es el usuario final, a quien los acuerdos internacionales o consideraciones geopolíticas prohíben recibir cierto tipo de armamento.
En algunos casos son estados que sufren un embargo (Irán, Irak, Libia, Bosnia o Serbia). En otros son grupos guerrilleros, bandos de una guerra civil, grupos terroristas u organizaciones criminales.
Según la ONU: “Prescindiendo de quien sea el usuario final, la compraventa de armas tiene 3 características: es una actividad oculta, una gran parte del coste se relaciona con la naturaleza de la transacción y el dinero resultante de la operación es blanqueado”.
Nos comenta, pepoladas.over-blog.es. que Junto a la mercadotecnia farmacéutia, el comercio legal más lucrativo en la actualidad es el de armas.
En el ámbito mundial, el comercio legal de armas ligeras mueve más de 6.000 millones de dólares por año y menos de la mitad de los países exportadores informa sobre sus ventas.
Las armas livianas causan el 90% de las bajas en conflictos armados a un ritmo de al menos 140 muertes por hora.
Se calcula que hay 640 millones de armas circulando por el mundo.
Aproximadamente el 50% de este arsenal está en manos de civiles: más de 378 millones de armas. El resto lo poseen las fuerzas armadas gubernamentales (alrededor de un 39%), la policía, o actores no gubernamentales.
Cada año se fabrican 8 millones más y 16.000 millones de balas: 2 por cada hombre, mujer, niño del planeta.
Cifras por países fabricantes:
EEUU (14 mil millones de dólares),
Gran Bretaña (casi 5 mil millones de dólares),
Rusia (3 mil quinientos millones de dólares),
Francia (3 mil quinientos millones de dólares) y
China (500 millones de dólares).
En total exportan el 80% de las armas del planeta.
Los países compradores son:
el norte de África (1200 millones de $),
África (900 millones de $),
Ásia (800 millones de $) y
América Latina (700 millones de $).
Se nos proporciona además, una información relevante como es, que en un informe de Project on Government Oversight (POGO), un grupo con sede en Washington que vigila el gasto militar, sólo 20 grandes proveedores recibieron más del 40% de los contratos armamentistas del gobierno federal estadounidense.
A nivel empresarial -según el informe Project on Government Oversight- entre los consorcios que se benefician en primer lugar de este multimillonario negocio se cuentan Lockheed Martin, la gigante aeroespacial Boeing, Northrop Grumman, contratista de la Fuerza Aérea, Raytheon, y General Dynamics.
Las principales empresas de fabricación de armas se han privatizado siguiendo la máxima de aumentar beneficios como sea.
Es una poderosa organización con un presupuesto estimado en 20 millones de dólares que interviene activamente en las campañas electorales.
Junto con el finado Charlton Heston y Sarah Palin como estandartes, el chino, el ruso y el indio, conforman un bloque granítico.
Mientras Estados Unidos (EEUU) critica a los países no aliados que obtienen armamentos para la defensa de su soberanía, Washington vende alrededor del 75 por ciento del armamento que se produce en el mundo, a más de 200 países y organizaciones aún desconocidas.
La industria militar para Estados Unidos es tan lucrativa, que en 2009, este país ha obtenido ingresos superiores a los 40 mil millones de dólares, provenientes de la venta de armamento.
eldiariointernacional.com nos aporta por otra parte, que el año pasado, Rusia llegó a ocupar el primer puesto en el mundo en cuanto a las exportaciones de armas a los países en desarrollo, firmando los respectivos convenios por 7,1 mil millones de dólares.Son datos que se aducen en el informe “Suministros del armamento clásico a los países en desarrollo entre 1998 y 2005″, elaborado por el Congreso de EEUU. En este documento, cuyos fragmentos citó y comentó The New York Times, se afirma que Moscú dejó atrás a Washington, que se encuentra en el tercer lugar (6,2 mil millones de dólares). En el segundo puesto figura París, con 6,3 mil millones de dólares, según el Congreso de EEUU. EEUU ha perdido una considerable parte del mercado, se afirma en el informe. El volumen de las transacciones de exportación de armas a los países en desarrollo firmadas por Washington era de 9,4 mil millones de dólares, Rusia las suministró aquel año por 5,4 mil millones, mientras que hoy día tiene la ventaja de 1 mil millones.
No se debe olvidar que EEUU suministra sus armas y hasta las impone a los países de la OTAN, a los que está cerrado el acceso para el material de guerra ruso (hasta a los Estados del ex Tratado de Varsovia). Ello se hace bajo diferentes pretextos: “falta de coincidencia entre los fundamentales parámetros, calibres, sistemas de comunicaciones y control…”, lo cual no resiste ninguna crítica. Por ejemplo, en Grecia todos los sistemas de defensa antiaérea son de fabricación rusa, y no habría ningunos problemas con los sistemas de comunicaciones ni control. Pero no todos los Estados son capaces de resistir ante el empuje de Washington y sus amenazas de aplicar sanciones, negar créditos o ayuda…
Importante también dentro del negocio de las armas, tomar en cuenta todo lo concerniente al mercado negro, al ilegal que también arroja ganancias sustanciosas, tema que será analizado en otro escrito.