
En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco .Piotr Ilich Tchaikovski
Italia ha generado una gran cantidad de grandes músicos que nos han legado sus mejores obras y que a pesar del tiempo que ya ha transcurrido se siguen escuchando y no dudamos que pasarán muchos años y todavía las obras de estos maestros se seguirán disfrutando.
Se sabe que Giovanni Battista Vitali (1644-1692) y Tommasso Antonio Vitali (1665-1747), Violinistas y compositores, padre e hijo, son los más característicos representantes de la música instrumental de la escuela boloñesa. Ambos fueron virtuosos violinistas que gozaron de merecida fama en su época. Sus composiciones fueron generalmente para violín solista y con acompañamiento orquestal dirigida por ellos mismos
En esta oportunidad, nos referimos a Tommasso Antonio Vitali, a quien recordamos cuando en nuestro último viaje por la dinámica Bolonia lo tuvimos presente. Es sabido que ahí nació en 1663 y falleció en Módena en 1745, lugar de donde ere el extraordinario Pavarotti, en donde tuvimos la oportunidad de estar un día en tan bonita ciudad de Modena. , que también guarda muchos tesoros musicales.
Nos aporta Galería de los músicos famosos, de compositores, de cantantes y de instrumentistas , que Vitales era hijo de Giovanni Battista Vitali, con quien recibió las primeras lecciones de violín de su padre.
A los 12 años ingresó como instrumentista en la Corte de los Este en Módena, de la que llegó a ser director. Estudió Composición con Antonio Maria Pacchioni y dedicó buena parte su actividad posterior a la enseñanza.
Continuó la saga familiar su hijo Fausto, que fue maestro de capilla en la Corte de Módena. Su obra compositiva es muy reducida. Se le conoce sobre todo por la Chacona en Sol menor, para violín y piano y que , algunos expertos la atribuyen al violinista alemán Ferdinand David. Ha sido muy interpretada a lo largo de los últimos siglos.
Se sabe, que el violinista Jascha Heifetz la eligió para su presentación en el Carnegie Hall, de Nueva York, en 1917.
En relación a la Chacona, se comenta que lo más probable es que haya sido obra del violinista Ferdinand David (quien estrenó el concierto para violín de Mendelssohn).
En si,la Chacona es una danza en tres tiempos de origen hispanoamericano que, a través de España, se difundió por Europa. Durante el siglo XVII, la chacona desarrollaba un tema melódico al que se aplicaban variaciones en el bajo.
Monteverdi y Frescobaldi utilizaron ritmos más lentos del tipo zarabanda, muy del gusto de Couperin y Lully, que la usaban en sus obras escénicas.
Johann Sebastian Bach compuso la célebre Chacona en Re menor para acabar la Partita n.º 2 para violín, incluida también en el programa de hoy. En este caso, la chacona se basa en la sucesión de temas armónicos y melódicos en el bajo.