Publicado en (Mercosur) por SyC el enero-4-2010

 

Por Daniel Bosque (x)No apto para cardíacos. Y al que no le gusta, tampoco se le devuelve la entrada.Así está el mundo de hoy, a 15 meses de Leman Brothers, con todo lo que pasó antes y lo que vino después. Y lo que vendrá, dicen algunos, como el banco francés Société Générale que cuando uno quiere ponerse a brindar por estar vivo después de semejante año, nos abanica con un augurio fulero para 2012, o antes.La redondez del 2010 invita a evocar. ¿Diez años pasaron? Si ayer nomás estábamos en el cambio de siglo con los sistemas informáticos en peligro por el famoso “Efecto Y2K”. Do you remember? “Pero Efecto K” es el que nos vino después, quien lo duda.Si alguien precisa un ejemplo de la evolución de las especies, sólo tiene que ver cómo cambió la Argentina en una década. Quien hubiera dicho, cuando la recesión ya hacía estragos, al fin del menemismo que hoy seríamos lo que somos y estaríamos como estamos.En diez almanaques, no sólo envejecimos 3.650 días, también vivimos crisis, saqueos, caídas de gobiernos, corralito, corralón, reactivación de la economía, estabilidad política, conflictos sectoriales y política. Y menos educación, salud, calidad de vida y bienestar para la gran mayoría de la sociedad.Ingresamos en el año del Bicentenario. ¿Le suena?. Sí, 200 años de esta nación girando con el planeta. Rara sensación esta de ser viejos y siempre jóvenes. El festejo nos pilla con un gobierno (no es el primero, vaya consuelo) que no acierta a encontrar rumbos fiables. Y preso en su laberinto: Cómo redistribuir la riqueza, en caso de que esa sea la intención, si antes no se la genera.¿Y la minería? Bien, muy bien. La Argentina es un océano de recursos y un mar de oportunidades. La industria minera requiere certidumbre, confianza, persistencia. Para que sus proyectos de largo aliento crezcan desde el barbecho, al socaire de improvisaciones y especulaciones de corto plazo.En este Fin de año, nos preguntamos, como usted, si el 2010 será feliz.Algunos astros parecen alineados para darle alegrías a los que trabajan en pos del desarrollo minero en este país. Pero otros no tanto.Pero hay que perseverar. No hay país en el planeta que no sueñe con transformar la geología dormida en riquezas disfrutables por la sociedad.¿Porqué la Argentina debería ser diferente?Feliz Año Nuevo.(x) Director de la revista argentina Mining Press


Post a comment
Nombre: 
Email: 
URL: 
Comentarios: