Por Marije Vlaskamp (x)La industria china del automóvil está en pleno avance y la tecnología europea le viene como anillo al dedo. Geely no es la única empresa china que ha comprado una fábrica occidental.Yin Mingshan, director de la fábrica Lifan, no se esfuerza por ocultar su orgullo. Comenzó a producir automóviles hace sólo 5 años y su empresa ya es una de las más grandes de China. En cuatro enormes naves, las carrocerías de los nuevos vehículos van tomando forma, una tras otro, en largas jornadas de trabajo.Lifan exporta el 40 por ciento de su producción. En Europa los automóviles chinos aún no gozan de popularidad. Mediante la compra de componentes o de marcas completas, los empresarios chinos quieren mejorar su tecnología y competir mejor en los mercados internacionales. En corto tiempo, la industria automovilística china está alcanzando madurez. Yin describe el 2009 como el mejor año de su vida. “La industria china del automóvil se ha preparado durante 20 años para este momento, y hoy podemos decir que ha llegado nuestra hora,” puntualiza.Este año, con la venta de 13 millones de automóviles en el país, el mercado automovilístico chino ha destronado al estadounidense. Además, un 75 por ciento de los clientes compraba un vehículo por primera vez.Ninguna marca automovilística puede darse el lujo de despreciar el mercado chino, si se tiene en cuenta que más de mil millones de personas sueñan con su vehículo propio y, en los próximos años, tendrán suficiente dinero para comprarlo. Desde Mercedes hasta Toyota, casi todas las marcas occidentales están produciendo en China, donde, al menos hasta ahora, muchos consumidores las prefieren a las nacionales.Los más interesados en cambiar esta conducta son los fabricantes chinos y, con tal fin, hacen adquisiciones en el extranjero. ¿Qué ocurrió con el traga-gasolina Hummer, de general Motors?. Lo adquirió un fabricante chino de Sichuan. Por su parte Beijing Automotive se hizo a la tecnología de Saab, y Lifan tiene el interés puesto en una fábrica brasileña de Chrysler.En palabras de Yin Mingshan, “estamos comprando su maquinaria y tecnología, lo cual no es difícil en este momento, pues las marcas occidentales están pasando por un mal momento económico”.Geely adquirió la Volvo de la Ford estadounidense. En China Geely es especialmente conocida por su modelo súper económico QQ. Quien quiera algo distinto al QQ puede elegir un Lifan 320. Se parece mucho a un Mini Cooper, al punto que ya se le conoce como “el mini de los pobres”, ya que solo cuesta 4000 euros. Una joven china comenta que cualquier familia puede hacer este gasto euros, y pronostica que, con precios tan bajos, comprar un automóvil será tan normal como comprar una bicicleta.El bajo costo de los vehículos es consecuencia de las medidas gubernamentales de estímulo, decretadas para compensar los efectos de la crisis económica. Pekín ha destinado más de 300 millones de euros a la rebaja de los impuestos sobre la compra de vehículos familiares pequeños. Por el momento, el favorito de la clase media china es el Lifan 320. (x) Editada por la agencia argentina Rebanadas de Realidad