Publicado en (Latinoamérica, Negocios) por SyC a las noviembre-29-2009

Santiago de Chile.- El volumen de las exportaciones e importaciones de América Latina y el Caribe caerá este año un 13 por ciento, por encima del retroceso del 10% proyectado para el comercio mundial, advirtió hoy la CEPAL.
La cifra confirma que el sector más afectado por la crisis en la región ha sido el comercio, que padece “una contracción sin precedentes”, precisó la CEPAL en el documento “Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe 2008-2009: Crisis y espacios de cooperación regional”.
Según el informe, el volumen de las exportaciones de la región caerá este año un 11%, su peor resultado en 72 años (desde 1937), mientras las importaciones disminuirán un 14%, la baja más pronunciada en 27 años (desde 1982).
“Urgen políticas para reactivar el comercio, porque el futuro pos crisis seguirá premiando a las economías con mayor orientación exportadora”, afirmó la secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena.
El desplome del comercio regional, según el informe, se originó en la disminución de la demanda internacional, el descenso en los precios de algunas materias primas, las dificultades para financiar el comercio y el comportamiento pro-cíclico de los flujos de intercambio intrarregional, especialmente en América del Sur.
El informe, sin embargo, destaca que a pesar de la contracción comercial, la región ha resistido mejor que en el pasado los efectos de la crisis, gracias sobre todo a las fortalezas macroeconómicas que dejó el ciclo favorable de 2003-2007.
Proyecta, asimismo, que después de dos o tres años de escasa actividad, el comercio internacional volverá a ser “una fuente de oportunidades, por lo que la región debe prepararse”.
Para la CEPAL, la crisis se transmitió a la economía real de la región por cuatro vías: la inversión extranjera directa, las remesas de los emigrantes, los precios de los productos básicos y el comercio, aunque los servicios y el turismo también fueron afectados.
Prácticamente todos los países latinoamericanos sufrieron caídas en los flujos con sus principales socios comerciales (EE.UU., la Unión Europea, Asia y la propia región), subrayó el informe, que matizó que “sólo China presenta una demanda sostenida de productos básicos”, lo que ha permitido contrarrestar en parte la disminución del comercio exterior regional.
Los países exportadores de productos básicos (petróleo y minerales) son los más afectados por el deterioro de los términos de intercambio, que caerán este año un 32,6% para el conjunto formado por Venezuela, Ecuador (petróleo), Colombia (petróleo y carbón) y Bolivia (gas natural).
En el primer semestre de 2009 las exportaciones de productos mineros y de petróleo de la región cayeron un 50,7% interanual, mientras las de productos manufacturados y agrícolas disminuyeron un 23,9% y un 17%, respectivamente.
Las caídas más acentuadas se concentraron en los envíos a la Unión Europea (-36,3%) y a Estados Unidos (-35,3%).
Las exportaciones a otros países de la misma región también cayeron de forma importante en el primer semestre (33% interanual en valor), lo que, según la CEPAL, reafirma el comportamiento pro-cíclico que han tenido tradicionalmente las exportaciones intrarregionales.
El informe propone acciones en siete áreas que, según la CEPAL, concentran las mayores oportunidades de integración, en el contexto posterior a la crisis: Invertir en infraestructura, estimular el comercio intrarregional y fomentar la cooperación en innovación y competitividad.
También reducir las asimetrías, fortalecer la cohesión social, aprovechar el vínculo con Asia Pacífico y abordar los desafíos del medioambiente y el cambio climático.
Respecto del comercio, la CEPAL propone la creación de un programa de cooperación para estimular el intercambio intrarregional, que coordine la participación de países y organismos multilaterales y regionales para aprovechar sus ventajas y fortalecer la movilización de recursos financieros.
También remarcó la importancia de diversificar la base productiva y exportadora, incorporando mayor valor y conocimiento a los bienes y servicios exportados, lo que según el organismo exige mayor coordinación intra-gobierno y con el sector privado, para estimular la innovación y la formación de recursos humanos.
Fuente: soitu.es
Imagen: soitu.es



Publicado en (Latinoamérica, Negocios) por SyC a las noviembre-29-2009

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) no son refugios de la crisis, sino alternativas para el desarrollo, expresó Enrique Sánchez, durante un taller organizado por la Cooperativa Universitaria, sobre las turbulencias en el mercado y cómo sobreviven estas empresas a las crisis.
El disertante precisó que en América Latina existen 60 millones de pymes, que generan 150 millones de empleos, dimensionando el gran impacto que tienen en la economía las empresas de pequeño porte. Reveló que su participación en el segmento laboral ha aumentando del 68% al 70% en los últimos años.
Mencionó que Colombia, Brasil, Chile, Perú y Bolivia están por encima del promedio registrado en América Latina.
El analista, ante los participantes del evento de la jornada Iniciativas Para la Integración, aseveró que las pymes aparecen como la herramienta estratégica de los países para relacionarse en el nuevo escenario mundial.
Sostuvo que eso será posible mediante políticas armónicas y coherentes en los países.Propuso igualmente la integración de redes de comunicación (internet, Sice-OEA, Sebrae, Tips), remarcando la importancia de la integración fronteriza, como una ocasión para crear entornos adecuados y promover la libre competencia.Citó también las oportunidades intrarregionales en subcontrataciones, joint ventures, ferias y ruedas de negocios.
Fuente: ultimahora



Publicado en (Economía) por SyC a las noviembre-29-2009

 

Quien cae no tiene amigos.”Proverbio turco 

Se habla de revolución social con tanta insistencia, de transformaciones económicas que ayuden a solucionar el serio problema que muchos países latinoamericanos afrontan como consecuencia de la pobreza en que viven millones de habitantes. Se pregona la importancia de dar paso a un nuevo socialismo, que permita palear un poco  tan triste realidad y desafortunadamente los datos estadísticos sobre el número de pobres en Latinoamérica es alarmante, en donde todo parece indicar que los programas económicos, las estrategias para combatirla  de parte de algunos gobiernos como los de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Argentina, por mencionar algunos no han dado resultados, pudiendo ser varias las causas de ello que va desde una mala gestión, mal versación de fondos,  distribución deficiente de la riqueza, corrupción, desempleo, improductividad empresarial, economía, inflación entre otros aspectos.

Considérese como es sabido,  que la pobreza y la indigencia se miden en base a la capacidad de cubrir una canasta básica de bienes y servicios. Los pobres sólo alcanzan a cubrir algunas necesidades de la canasta, mientras a los indigentes sólo les alcanza para satisfacer sus requerimientos nutricionales.

Al respecto mercadocontinuo.com nos señala, que el Banco Mundial anunció que durante el 2.009 habrá 90 millones de personas que entrarán al nada envidiado club de los que viven en situación de extrema pobreza, es decir que según los parámetros que fija el organismo internacional, dispondrán de menos de 1,25 dólares por día en materia de ingresos.

En el año 2.005 se estimaba que los “socios” de este triste club rondaban los 1.300 millones de almas, pero la crisis económica global que en la actualidad cubre gran parte del mundo contribuyó en mucho a aumentar esa cifra con facilidad.

Estas terribles cifras ponen en peligro uno de los objetivos de desarrollo del milenio propuesto por las Naciones Unidas, es decir llegar a un nivel de pobreza que represente el 50% de la que se contabilizaba en 1.990.

En el caso de América Latina, el Banco Mundial informó en Marzo que serían 6.000.000 de personas las que pasarán a situación de extrema pobreza en el 2.009, lo que implica que harían falta no menos de 2 años de crecimiento económico estable para recuperarlos de esa situación, cosa poco probable dado el panorama actual de la economía a nivel regional y mundial.

Los efectos de la crisis frenaron e incluso hicieron retroceder los avances que se habían logrado en los últimos años en Latinoamérica en materia de empleo y mejora de la calidad de vida de los habitantes, como consecuencia del crecimiento sostenido de las economías hemisféricas y mejores políticas sociales.

Se señala que , actualmente , en Latinoamérica viven cerca de 70 millones de personas en situación de extrema pobreza, lo que representa alrededor de un 13% de la población total de la región.

Entre los factores que más contribuyen a esta cifra, y ninguno de ellos por supuesto se ve beneficiado por la crisis, están el aumento de la mala nutrición, la deserción escolar cada vez mayor y la carencia en muchas zonas de una asistencia sanitaria básica, pública y preventiva.

La crisis global sólo consiguió profundizar estos problemas y detener el avance que, aunque con lentitud, estaba haciendo América Latina hacia una vida definitivamente mejor.

Actualmente un estudio realizado por la CEPAL indica, que la crisis internacional, que golpeó con fuerza a la mayoría de los países de América Latina, con una caída del PIB regional de 1,9% en 2009, arrastrará a la pobreza este año a otros nueve millones de latinoamericanos, de acuerdo a informe presentado por  la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

 Nos reporta , noticias.latam.msn.com, que  en relación a 2008, la pobreza en la región se incrementará un 1,1%, mientras la indigencia lo hará en un 0,8%, para totalizar 189 millones de pobres (34,1% de la población), que incluye unos 76 millones de indigentes (13,7% de la población).

“Estas cifras indican un cambio en la tendencia de reducción de la pobreza que venía registrando la región”, destaca la CEPAL en el documento Panorama Social de la Pobreza 2009, presentado en la sede de la organización dependiente de Naciones Unidas en Santiago, Chile

Tras un período de bonanza que se extendió por seis años, América Latina cerrará 2009 con una caída en su PIB de 1,9%, jalonada por la crisis internacional que impactó sobre los indicadores de pobreza de la región, según la CEPAL.

“Los nueve millones de personas equivalen a casi un cuarto de la población que había superado la pobreza entre 2002 y 2008 (41 millones de personas), gracias al mayor crecimiento económico, la expansión del gasto social, el bono demográfico y las mejoras distributivas”, según el estudio.

Pero el impacto de esta crisis sería menor al de años anteriores gracias a la mayor predisposición de los gobiernos para apoyar medidas monetarias y fiscales, y al incremento sostenido del gasto social, aunque obligará a replantear algunos programas sociales.

No cabe la menor duda, se comenta, que el aumento proyectado en la pobreza para 2009 retrasará el cumplimiento del primer Objetivo de Desarrollo del Milenio (erradicar la pobreza extrema y el hambre para 2015): de 85% de avance que registraba la región en esta materia en 2008 se caería a 78% en 2009.

La pobreza en la región golpeará con más fuerza a mujeres y niños, mientras se espera que México sea el país más afectado.

De acuerdo a la CEPAL, el indicador de pobreza es 1,7 veces más alto en menores de 15 años que en adultos (mayormente en Argentina, Brasil y Panamá) y 1,15 veces mayor en mujeres que en hombres (especialmente en Panamá, Costa Rica y República Dominicana).

Asimismo, la exposición a la pobreza de las mujeres es más alta que la de los hombres en todos los países de la región y es notoriamente mayor en Panamá (1,37 veces), Costa Rica (1,30), República Dominicana (1,25), Chile (1,24) y Uruguay (1,21.

De aquí, que se comente con insistencia de que; “Urge aplicar políticas de largo plazo dirigidas a los niños y jóvenes, quienes son los futuros motores productivos de la sociedad, y facilitar la inserción laboral de las mujeres para que no se siga perpetuando el círculo de la pobreza”, indicó  la mexicana Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de CEPAL.

En este sentido, la CEPAL recomendó ampliar la matrícula y cobertura escolar de los niños menores de cinco años, extender las jornadas escolares y castigar la discriminación de las mujeres en el mercado laboral, entre otras medidas.

Definitivamente, a los 180 millones de pobres que tiene América Latina se suman estos nueve  millones de ‘nuevos pobres’.
Para el Banco Mundial, el desempleo y la refinanciación de la deuda serán los temas grandes para las economías en 2010.



Publicado en (Economía) por SyC a las noviembre-29-2009

 

En la tormenta es cuando se conoce el buen piloto

Es lamentable que se den noticias, denuncias como estas, que afectan a los que de alguna manera nos identificamos con el país en donde vivimos, queremos y aspiramos que avance en pro de la calidad de vida que favorezca a todos los que en él habitamos.

Es preocupante leer , escuchar , que Venezuela es uno de los países más corruptos del mundo según el informe dado a conocer recientemente  por la organización Transparencia Internacional en Berlín, en el que Chile y Uruguay se ubican como los alumnos modelos de América Latina, seguidos de Costa Rica y Cuba.

Tal como lo reporta atam.msn.com según Transparencia Internacional, los resultados del estudio 2009 “indican que la corrupción se encuentra gravemente extendida” en América Latina.

Venezuela ocupa el puesto 162 sobre 180 países incluidos en el estudio con un Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de 1,9%, apenas unos lugares por delante de Haití, que con un IPC de 1,8 se sitúa en el lugar 168 y es el peor del continente americano.

Estos países presentan “altos niveles de pobreza y requieren urgentemente instituciones sólidas y transparentes que puedan facilitar su más que necesario desarrollo económico”, según Transparencia Internacional.

Lo confirma cronica. com. mx. que hundidos en lo más bajo de la tabla, en la que el nivel 1 representa el soborno y el saqueo generalizados de las arcas públicas, se encuentran países en guerra como Somalia (1.1), el más corrupto del mundo, Afganistán (1.3) e Irak (1.3), seguido de gobiernos autoritarios como Birmania (1.4), Sudán (1.5) o Irán (1.8).
Junto a estos países donde la percepción de la corrupción es más grande se cuelan dos latinoamericanos: Haití (1.8), el país más pobre del continente, y Venezuela (1.9), donde sigue en proceso el desmantelamiento de la democracia y su sustitución por un régimen socialista y el control absoluto del petróleo por el presidente Hugo Chávez.
La presidenta de TI en Alemania, Sylvia Schenk denunció que en estos países que no alcanzan ni siquiera un nivel 2 en una escala en la que el 10 es el máximo grado de transparencia, “prácticamente no se puede conseguir ni una cita médica sin sobornar a alguien; el saqueo de las arcas públicas es casi generalizado”.
“Todo lo que esté por debajo de 5 puntos es malo”, agregó Schenk, quien lamentó que la mayoría de los 180 países analizados no alcancen a estar por encima de esa frontera.

Casi toda Latinoamérica. La percepción de la corrupción es preocupante también en el resto de las naciones latinoamericanas, con la excepción de Chile (6.7) y Uruguay (6.7), cuyo nivel de transparencia es aceptable y supera a España (6.1), y Costa Rica (5.3), que supera a Italia (4.3), país cuya corrupción ya es alta.
Entre los latinoamericanos se encuentran en la tabla baja Paraguay (2.1) y Ecuador (2.2), Nicaragua (2.5), Honduras (2.5), Bolivia (2.7) y Argentina (2.9). Por encima de tres puntos están República Dominicana (3), México (3.3); Panamá, Guatemala y El Salvador, con 3.4; y Perú, Brasil y Colombia, con 3.7.

Interesante lo que agrega el diario nacional eluniversal.com.ve, que Nueva Zelanda, Dinamarca y Singapur encabezan la lista de los países más transparentes del mundo de acuerdo con este estudio de “percepción de la corrupción”, que incluye a 180 naciones y que se basa en 13 sondeos efectuados por 10 organizaciones independientes.
Como cada año, los países en guerra son percibidos como los más corruptos, con Afganistán y Somalia como los dos peores.
En el texto, Transparencia Internacional, con sede en Berlín, no ahorra críticas a los países industrializados.
“El dinero producto de la corrupción no debe poder encontrar zonas de refugio. Es hora de poner fin a las excusas”, indicó la presidenta de la organización, Huguette Labelle.
El secreto bancario “afecta los esfuerzos tendientes a combatir la corrupción y recuperar los haberes robados”, según Transparencia Internacional, que sin nombrarlos apunta contra los países industrializados que no sufren por su parte en el problema de la corrupción.
Desde 1955, la organización publica en forma anual un índice de percepción de la corrupción que va de una calificación de “10″ para un país percibido como “transparente” a “0″ para uno visto como “corrupto”, detalló AFP.
La ONG insiste en la necesidad de hace más para combatir la corrupción en un momento en que los gobiernos intentan relanzar la economía internacional inyectando una enorme masas de capitales públicos en programas de ayuda al crecimiento. 

Definitivamente deja mucho que decir este tipo de análisis, porque se manifiestan de inmediato interrogantes como ¿Qué está involucrando el socialismo? ¿Cómo se está manejando el dinero del petróleo? ¿Cómo el gobierno plenamente identificado con el socialismo está utilizando los ingresos petroleros? ¿A quién esta favoreciendo el gobierno? , entre algunas interrogantes.

 El presidente que se identifica con la ideología socialista en pro de rescatar a los pobres del país, a los explotados por años , a instituir la moralidad, a que se respeten los derechos de todos los venezolanos, a que se les garantice, vivienda, salud, educación trabajo qué está haciendo para evitar que la corrupción destruya sus planes, y a lo largo todo ello perjudique a Venezuela a todos los que depositaron su confianza en él.

Definitivamente el venezolano trabajador, que ama a su país que ha depositado confianza en sus gobernantes, que aspira un nivel de vida mejor, que lo puede alcanzar si se sabe administrar el dinero que el petróleo le proporciona, debe sentirse  mal cuando lee, que en comparación con el resto de las naciones latinoamericanas, Venezuela, cuya puntuación fue de 2 sobre 10, se encuentra en el penúltimo lugar entre los países menos transparentes a la hora de manejar sus fondos públicos y realizar cualquier trámite, sólo superado por Haití, el cual obtuvo una puntuación de 1,6 y ocupa el 177 del ranking general por encima de Irak, Somalia y Myanmar.